Tónicos

Tónicos y brumas faciales para hidratar o calmar la piel después de limpiarla, con activos como el ácido hialurónico o el pantenol, y alguno con ácido glicólico que exfolia suavemente. Preparan la piel para el sérum o la crema, y las brumas sirven también para refrescarla a lo largo del día.

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Para qué sirve el tónico facial

El tónico se aplica después de limpiar la cara y deja la piel preparada para el sérum o la crema. Cada fórmula añade su propio efecto, como calmar o hidratar, así que conviene elegirlo según lo que necesite tu piel dentro del cuidado facial.

Para piel normal a seca o sensibilizada, busca tónicos hidratantes y calmantes, con ácido hialurónico y pantenol, y extractos calmantes como el hamamelis; evita los que llevan mucho alcohol si tu piel tira. Los tónicos con ácidos suaves, como el glicólico, exfolian la superficie de la piel, así que se usan con la pauta que marque su etiqueta y con protección solar durante el día.

Tónico o agua micelar

El agua micelar retira el maquillaje y la suciedad, así que forma parte de la limpieza. Cuando la cara ya está limpia, se aplica el tónico para hidratar o calmar la piel. Por eso un tónico no sustituye a un limpiador, y si te maquillas necesitas ambos.

Si tu piel tira después de limpiarla, un tónico hidratante ayuda a recuperar confort. Si la limpieza ya te deja la piel cómoda, puedes prescindir de él sin que se resienta tu rutina.

Brumas faciales: cuándo usarlas

Una bruma facial se pulveriza sobre la piel a lo largo del día, también sobre el maquillaje, para refrescarla e hidratarla. Las de ácido hialurónico y glicerina aportan una hidratación ligera, y las que llevan extractos vegetales calmantes resultan útiles cuando la piel se siente reactiva o acalorada.

Pulveriza a unos centímetros del rostro y con los ojos cerrados, y repite cuando la piel se sienta tirante. Si la fórmula indica que puede usarse sobre el maquillaje, aplícala como último paso. Una bruma no sustituye a la crema hidratante.

Cómo y cuándo aplicar el tónico

Aplica el tónico después de la limpieza, con las manos o con un disco de algodón, y antes del sérum y de la crema. Las manos dan un gesto más suave y aprovechan mejor el producto; el disco reparte mejor los tónicos muy fluidos y los geles preparadores. Úsalo por la mañana y por la noche si la fórmula lo indica.

Si el tónico lleva ácido glicólico u otros ácidos, de día conviene acompañarlo de un protector solar y reaplicar este a lo largo de la jornada. Para una exfoliación más específica, consulta los exfoliantes.

Preguntas frecuentes

¿Qué función hace el tónico facial?

Se aplica después de limpiar y deja la piel preparada para el sérum o la crema. Según la fórmula, además calma o hidrata, y los que llevan ácidos exfolian suavemente la superficie.

¿Cuál es la diferencia entre un tónico y el agua micelar?

El agua micelar forma parte de la limpieza, porque retira el maquillaje y la suciedad. El tónico se usa después, con la piel ya limpia, para hidratarla o calmarla.

¿Es bueno usar tónico facial todos los días?

Sí, si la fórmula está pensada para uso diario, como los tónicos hidratantes y calmantes. Los que llevan ácidos siguen la pauta de su etiqueta.

¿Cuándo se usa la bruma hidratante?

A lo largo del día, cuando la piel pida frescor, también sobre el maquillaje. Reaplícala cuando la necesites y recuerda que no sustituye a la crema hidratante.