Limpiadores
Limpiadores faciales en gel, espuma, mousse, leche y agua micelar, con opciones para piel grasa, normal a seca y sensible. Retiran el maquillaje y el exceso de grasa sin dejar la piel tirante, y se eligen por el formato y por cómo responde tu piel a la limpieza.
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Exfoliating Cleanser
Hydrating Cleanser
Purifying Control Cleanser Mousse
Espuma Limpiadora Purifying
Espuma Purificadora
Exfoliating cleanser ASM
Agua Micelar 3en1
Espuma Seborreguladora
Hydrating cleanser ASM
Active cleansing gel
Q83 Cleansing foam
Clarifying foam
Q84 Leche Higienizante
Qué limpiador elegir según tu tipo de piel
La limpieza es el primer paso del cuidado facial, y un buen limpiador facial retira el maquillaje y el exceso de grasa sin dejar la piel tirante. Entre un producto y otro cambian la textura y los activos, y la mejor pista para elegir es cómo se siente tu piel justo después de lavarla: si queda tirante, necesita una fórmula más suave; si se llena de brillo en pocas horas, admite una limpieza más a fondo.
Con piel grasa o con tendencia a las imperfecciones, encajan bien los geles y las espumas, sobre todo los que llevan ácido salicílico, que es liposoluble y entra en el poro. Algunos lo combinan con ácido mandélico, un AHA suave, o con niacinamida, que se suele incluir para regular el sebo y afinar el aspecto de los poros. Aclara bien y evita frotar, porque una limpieza excesiva reseca la piel.
Con piel normal a seca, resultan más cómodas las texturas cremosas o lácteas, con humectantes como el ácido hialurónico, la glicerina, el pantenol o la urea, que retiran las impurezas minimizando la sensación de sequedad. Evita los limpiadores con ácidos exfoliantes de uso diario.
Con piel sensible, busca fórmulas de textura suave, sin ácidos exfoliantes ni partículas y con activos calmantes como el pantenol, y comprueba que el fabricante las indique para ese tipo de piel. Prueba cualquier limpiador nuevo en una zona pequeña antes de usarlo en toda la cara.
Gel, espuma, leche o agua micelar
Cada formato limpia de una manera distinta y casi todos encajan mejor en un tipo de piel.
- Gel: textura ligera que hace espuma con el agua y se aclara con facilidad. Suele encajar en piel normal a grasa, y la página de gel limpiador compara los del listado.
- Espuma y mousse: salen del envase ya aireadas y se aclaran rápido, así que resultan cómodas para piel mixta o grasa y para las mañanas con prisa. La mousse suele ser más densa y deja una sensación más cremosa.
- Leche y crema limpiadora: textura cremosa que arrastra el maquillaje y la suciedad con un masaje suave. Se retiran con agua o con un disco de algodón, según el producto, y se eligen a menudo para piel seca o con tirantez.
- Agua micelar: se aplica con un disco de algodón para retirar el maquillaje y la suciedad sin necesidad de espuma. Es un buen primer paso de la doble limpieza, antes de un gel o una espuma.
Cómo limpiar la cara paso a paso
Limpia la cara por la mañana y por la noche. Por la mañana basta un limpiador suave, porque solo hay que retirar el sebo y los restos de la crema de la noche. De noche, si llevas maquillaje o protector solar, haz una doble limpieza: primero un agua micelar o una leche para retirarlos y después un gel o una espuma para limpiar la piel. Usa agua templada, masajea suavemente con las yemas de los dedos, aclara y seca a toques, sin frotar. Después de la limpieza se aplica el tónico y, a continuación, el sérum o la crema.
Limpiadores exfoliantes
Un limpiador exfoliante facial añade a la limpieza un efecto exfoliante, con partículas o con ácidos como el salicílico o el mandélico, o con polihidroxiácidos (PHA), de acción más suave. Se llevan mejor en piel grasa o mixta; con piel seca o sensible, es preferible un limpiador sin exfoliantes. Los geles son el formato más habitual para estos activos.
Si buscas una exfoliación específica, con discos o fluidos con ácidos, tienes los exfoliantes. En los limpiadores exfoliantes, sigue la frecuencia que indique la etiqueta y reduce el uso si la piel se irrita.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo mejor para limpiar tu cara?
Un limpiador adecuado a tu tipo de piel, usado por la mañana y por la noche con agua templada. Si te maquillas o llevas protector solar, haz una doble limpieza por la noche.
¿Cómo se usa la crema limpiadora?
Sigue lo que indique la etiqueta, porque algunas cremas se aplican sobre la piel seca y otras sobre la húmeda. Masajea con suavidad, retírala con agua o con un disco de algodón según el producto y seca a toques.
¿Qué limpiador usar si tengo la piel con tendencia acneica?
Para piel grasa o con tendencia a las imperfecciones suelen elegirse geles o espumas con ácido salicílico, a veces combinado con ácido mandélico o con niacinamida. Úsalos con suavidad, sin frotar, y si el acné te preocupa, consulta con un profesional sanitario.