Cremas corporales

Cremas y lociones corporales para hidratar la piel del cuerpo, con ingredientes como la avena o la manteca de karité, y cremas para cuidados concretos, como las estrías, la celulitis, la firmeza o los pies secos. La textura, más rica o más fluida, se elige según lo seca que esté tu piel.

Cómo elegir una crema corporal según tu piel

Una piel seca se nota tirante y áspera, sobre todo después de la ducha. Si tu piel tiene tendencia atópica, elige una crema que el fabricante indique expresamente para ella. Con una piel normal basta una hidratación ligera.

Para la piel seca, una crema hidratante corporal necesita una textura rica, con emolientes como la manteca de karité o el aceite de almendras y con humectantes como la glicerina. La avena y el aloe vera aportan un efecto calmante, y los prebióticos se incorporan para cuidar el equilibrio de la piel. Las fórmulas que reúnen estos ingredientes se plantean para hidratar en profundidad y se indican para todo tipo de pieles, incluida la que tiene tendencia atópica.

Crema, loción o body lotion

La diferencia está sobre todo en la textura. La crema es más densa y rica en emolientes, se queda más tiempo sobre la piel y encaja con la piel seca. La loción corporal, o body lotion, es más fluida, se extiende con facilidad y se absorbe antes, por lo que resulta cómoda para cubrir superficies amplias o en épocas de calor. Una loción corporal hidratante basta cuando la piel no está muy seca.

Entre las lociones, las que llevan ácido láctico aprovechan un humectante que además suaviza la textura de la piel, y se plantean para el uso diario en todo tipo de piel.

Cuándo y cómo aplicar la crema corporal

El mejor momento es justo después de la ducha, con la piel todavía algo húmeda: la crema ayuda a retener esa humedad en la superficie. Extiéndela con un masaje suave por todo el cuerpo e insiste en las zonas más secas, como codos y rodillas. Aplicada a diario, la crema mantiene la hidratación de la piel.

Respecto a la frecuencia, cada crema indica su pauta en la etiqueta. Las cremas de pies se aplican preferiblemente por la noche, antes de acostarse, para que actúen mientras descansas.

Cuidados corporales específicos

Cuando la necesidad va más allá de hidratar, hay cremas formuladas para cada cuidado:

  • Estrías: combinan una hidratación intensa con activos como el colágeno y el silicio orgánico, pensados para cuidar la elasticidad de la piel.
  • Celulitis: llevan activos como la cafeína y la L-carnitina y se aplican con masaje para mejorar el aspecto de la piel.
  • Firmeza: apuestan por activos como el colágeno y la centella asiática para el cuidado de la flacidez en brazos, abdomen, glúteos y muslos.
  • Pies secos y agrietados: reúnen emolientes y reparadores, como el extracto de tomate, el pantenol, la glicerina y la manteca de karité.

Para el resto de productos del cuerpo, consulta corporal. La piel de la cara pide fórmulas propias, que encontrarás en las cremas faciales.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor crema hidratante para el cuerpo con piel seca?

La de textura rica, con emolientes como la manteca de karité, y cuyo fabricante la plantee para hidratar. Las que combinan avena y glicerina se indican para piel seca y para todo tipo de pieles.

¿Qué es lo que más hidrata la piel del cuerpo?

Aplicar la crema a diario, justo después de la ducha y con la piel aún húmeda, insistiendo en las zonas más secas. Si la piel es muy seca, suele convenir una crema más rica que una loción.

¿Qué diferencia hay entre crema y loción corporal?

Sobre todo, la textura: la loción corporal es más fluida y se absorbe antes que la crema, que es más densa y rica en emolientes.